Entrevista a Cinthia Wanschelbau

Universidad e Investigación Científica

Cinthia Wanschelbaum, coordinará las jornadas de formación en Bromatología.
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Cinthia Wanschelbau
Los días 7 y 8 de abril en la Facultad de Bromatología -UNER-, se desarrollará el Seminario de Postgrado “La Universidad, Génesis, Permanencias y Transformaciones. Política Universitaria”. *Cinthia Wanschelbaum, quien coordinará las dos jornadas de formación, dialogó con UNER NOTICIAS, profundizando sobre las Transformaciones de la Política Universitaria y la Investigación en la actualidad.

-Es importante hacer historia de las etapas que tiene la educación superior en Argentina…
Realizaremos un recorrido por la historia de la educación en Argentina desde la Conquista a la actualidad, poniendo el foco en los procesos de diferenciación que se fueron dando. Estudiaremos cómo se configuró históricamente la educación y alfabetización de adultos en Argentina. La intención es desnaturalizar la existencia de la Educación de Jóvenes y Adultos y problematizarla como una construcción producto de procesos sociales, históricos, políticos, educativos y pedagógicos. De un problema coyuntural en momentos de conformación del sistema educativo, se convirtió en un problema estructural. El proceso histórico en la constitución de la educación de adultos como subsistema, fue producto y productor de procesos de diferenciación social y educativa.

-Varias etapas por recorrer en materia de políticas universitarias -para luego-, entender mejor el contexto actual…
Ciertamente. Y tenemos mucho por ver sobre la situación de las universidades públicas hoy, la ciencia y la investigación que van de la mano.

-Como investigadora del Conicet, tu enfoque esta dirigido hacia la Educación de jóvenes y Adultos, Educación Popular e Historia de la Educación…
Sí, no obstante más allá de la especificidad en mis investigaciones, la ciencia y la Universidad debemos observarla como un todo. La Universidad debe producir conocimiento científico. Es necesario establecer un sistema científico sólido, federal y soberano. El sistema científico debe desplegarse en todo el país, mediante una amplia base de investigadores, becarios y técnicos que desarrollen líneas de trabajo con pensamiento crítico, plural y transformador.

-¿Qué otra visión conjunta tienen sobre la investigación en nuestro país?
La de una ciencia que contemple las necesidades y demandas sociales. La investigación científica debe participar activamente en la construcción de un país democrático, independiente y soberano, que impulse el desarrollo y el trabajo en el horizonte de un proyecto emancipador. Nuestro país debe consolidar una agenda propia de investigación y extensión, que reactualice los debates del pensamiento latinoamericano en ciencia y tecnología.

-Al pensar que tipo de ciencia necesitamos, nos lleva a definir qué país queremos…
Justamente, en los últimos meses con la ciencia y la producción científica pública hemos entrado en estado de debate. La ciencia y la investigación en nuestro país, se concentran principalmente en las universidades públicas y en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Estas instituciones han tenido en los últimos años un crecimiento exponencial.

Algunos datos: en el año 1983 Conicet contaba con 2100 investigadores y 2200 becarios, cifras que se mantuvieron más o menos estables durante 20 años. A partir de 2005, se llevó adelante un proceso de crecimiento del organismo estatal, a punto tal de contar para 2015 con 8500 investigadores y 9500 becarios.

-¿Ven en la actualidad una política de reducción en apoyo al investigador argentino?
En principio, el desarrollo científico e investigativo de un país tiene un rol estratégico, en varios planos, tanto hacia la transferencia del conocimiento en lo que se denomina ciencia aplicada, como también la construcción de conocimiento, un conocimiento que contribuye a la transformación de las capacidades intelectuales, sensibles y políticas de la población. Por ello es fundamental dar continuidad e incrementar aún más el presupuesto de ciencia y universidad, mantener la autonomía y aumentar la inversión.

La realidad de la investigación en números
Los fondos presupuestados en 2016 para el Conicet fueron de 7.026,8 millones de pesos. Para 2017 la cifra fue de 10.162,6 millones, tres mil millones más. Según cálculos de Fernando Stefani, nanocientífico de Conicet, esos valores en dólares son 540,5 millones en 2016 y 564,6 en 2017, debido a la última devaluación. El nuevo presupuesto tuvo que incluir una jerarquización de personal de Conicet que no fue tenida en cuenta en el presupuesto 2016, a pesar de que se aprobó en la gestión anterior. El 96 por ciento de los recursos de Conicet se destinan a sueldos y becas. El restante cuatro por ciento se utiliza para otorgar subsidios para comprar insumos y equipamiento para investigar y en mejoras edilicias.

Recorte en los ingresos a Conicet: Este año, Conicet anunció el ingreso de 385 investigadores en todo el país más 70 de la convocatoria para el exterior. Fueron recomendados 874, de 1.526 aspirantes. El año pasado ingresaron 943 científicos, más del doble que este año. En 2005, Conicet tenía 4.385 investigadores. Este año la cifra es de 9.236. El documento Argentina Innova 2020, redactado por el Ministerio de Ciencia de la Nación, pretendía incrementar un 10 por ciento anual la planta de investigadores y becarios. La reducción de este año no cumplió con esa meta.

Menos presupuesto: En 2016 el Congreso asignó el 1,54 por ciento del presupuesto nacional a la finalidad ciencia y técnica (CYT). Para 2017 es proporción se redujo al 1,4 por ciento. La finalidad CYT en 2016 se llevó 23.971 millones de pesos y en 2017 el monto es de 31.728 millones. Es decir que en realidad hay un aumento del 32,36 por ciento. Ocurre que ese incremento es menor que el del total presupuestario, el cual fue del 50,54 por ciento. Jorge Aliaga, investigador de Conicet y ex decano de Ciencias Exactas de la UBA, calculó el presupuesto en dólares. En 2016 la finalidad CYT se llevó 2.417 millones de dólares (con un dólar a 9,7 pesos en 2015 cuando se elaboró el presupuesto) En tanto en 2017, con un dólar a 15,4 pesos a la fecha de presentación del último presupuesto, la finalidad CYT obtuvo 2.060 millones de dólares. Es decir, la baja fue del 16,6 por ciento. Con estos cálculos el presupuesto global sufrió una baja de 5,18 por ciento.

-En este contexto no solo hablan de los salarios de un investigador, también de los recursos para financiar las investigaciones…
Precisamente, un caso son los “Proyectos PIP”. Por estos tiempos se dispuso una cláusula donde indica que, para presentarte, el investigador no puede tener otra fuente de financiamiento, cosa que antes no pasaba porque se podía contar con un proyecto financiado por una agencia y también presentarse al CONICET. Hablamos de proyectos de muy poca cuantía, son cerca de tres mil dólares anuales. Yo me dedico a educación, pero hay investigadores que se dedican a trabajar en laboratorios y todos los insumos cuestan, en dólares, mucho dinero, además son investigaciones necesarias para el país, como cuestiones vinculadas al cáncer o al VIH.

-Finalmente, surge como necesario hoy repensar tanto a las universidades como a la investigación…
Justamente, las políticas públicas de Ciencia, Tecnología, Innovación y Educación Universitaria son las herramientas para construir un país desarrollado económicamente, integrado socialmente y capaz de proteger el medio ambiente preservándolo para las futuras generaciones. En tal sentido, debemos seguir trabajando para fortalecer las condiciones en la producción, distribución y apropiación del conocimiento sobre los distintos niveles del sistema educativo, en particular en el campo de la educación superior.
Y debatir, para establecer propuestas y criterios en las políticas de ciencia, tecnología y educación superior que nos permitan caminar sobre un sendero de crecimiento y desarrollo argentino. Una Universidad impacta en donde está ubicada y no hay Universidad sin investigación. Y los proyectos, de alguna manera u otra, cambian la sociedad en la que se insertan. Cualquier proyecto de desarrollo de un país va a necesitar conocimiento.

Nota: el Seminario de Postgrado “La Universidad, Génesis, Permanencias y Transformaciones. Política Universitaria” está dirigida a los profesionales que actualmente cumplen funciones docentes en carreras relacionadas con la Salud y la Alimentación, para acompañar su formación pedagógico – didáctica y con los nuevos modelos de formación profesional que privilegian la atención primaria y la promoción de modos de vida saludables. La actividad es acreditable a la Carrera de Especialización en Docencia en Salud y en Alimentación de la Facultad de Bromatología-, que se inscribe en la temática de la Universidad, abordada desde las dimensiones político-social e institucional, así como de los movimientos políticos, sociales y económicos, y sus relaciones con la Universidad.

*Cinthia Wanschelbaum es Licenciada en Ciencias de la Educación y Licenciada en Actividad Física y Deporte;es Doctora de la UBA, en el área de Ciencias de la Educación; docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA; docente de grado y postgrado e investigadora en políticas educativas y en educación de jóvenes y adultos.

Contacto: Cinthia Wanschelbaum cinwans@gmail.com

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