Entrevista a El Pro.Cre.Ar en Entre Ríos

Reactivación de la construcción a través del Plan Pro.Cre.Ar

Una investigación analiza la incidencia del Plan Pro.Cre.Ar, en el sector de la construcción de la Provincia.
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UNER NOTICIAS entrevistó a Graciela Mingo de Bevilacqua, quien junto a su equipo llevan adelante una investigación sobre el colectivo laboral y las subjetividades de los trabajadores de la construcción en el Gran Paraná. Un análisis profundo sobre la situación en toda la provincia de Entre Ríos sobre los aspectos laborales del trabajador en la construcción, la crisis económica, los mercados. En ese marco, la investigadora analiza la incidencia del Plan Pro.Cre.Ar, que adquirió relevancia en el sector de la construcción por estos años.

-¿Qué enfoque le dieron a este Plan dentro de la investigación?
Realizamos un análisis integral de cómo los diferentes actores involucrados lo palpan. Está centrado en la mirada de la población que accede al crédito, la fuerza de trabajo que participa en la construcción de viviendas, junto a otros sectores beneficiado por la diversidad de piezas que actúan en la concreción de una vivienda, sumado los trabajadores del Banco Hipotecario otorgante del crédito.

-El Plan surge en un contexto de crisis económica, ¿cuál fue el período tomado para su análisis?
Se plantea una pérdida del consumo por parte de muchos asalariados y, por ende, la baja del empleo a partir del año 2011 en la Argentina, produciendo estancamiento en el contexto complejo, que se comenzó a sentir algunos resquebrajamientos en la cuestión social. El período de análisis es desde su implementación, en el año 2012, hasta el último sorteo, que se realizó en los primeros meses del año 2015. Nos introduce a un análisis reciente, porque la modalidad del Plan varió y el quiebre de un plan a otro con sus improntas de pasar de una política social a otra, recién comienza a insinuarse.

-¿Qué premisas básicas contenía el Plan Pro.Cre.Ar?
En su implementación se creó el Fondo Fiduciario Público como modo de financiamiento. Para ello se necesitó la participación de diferentes organismo públicos, principalmente el ANSES, con el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, a los que se agrega algo que llamó la atención al permitir la participación de inversores privados interesados en desarrollos urbanos. Es a través del Banco Hipotecario que se abrió el programa, es decir que estuvo a cargo de la implementación en el otorgamiento de los créditos, continúa con los respectivos cobros de cuotas de los adjudicatarios, garantizando de esta manera su ejecución y constituyéndose legalmente en el fiduciario del Fondo.

El Procrear, como fue presentado, tenía en su esencia, como espíritu principal, tratar de atender las distintas problemáticas habitacionales en todo el territorio de la Nación, según diferentes demandas y de acuerdo a las realidades socioeconómicas de cada región y las diferentes situaciones familiares. Es una línea de crédito para la construcción, la ampliación, terminación y refacción de viviendas, como así también para adquirir aquellas que son construidas por el Plan a través de desarrollos urbanísticos. En términos globales se puede decir que este plan conlleva a la presencia de una figura en la que se sintetizan algunos ejes generales, como el de impulsar la actividad económica a través del incentivo a la construcción de viviendas y su efecto dinamizador, ser partícipe en el desarrollo activo en la inversión pública y en el subsidio al consumo masivo, además de apuntalar a la generación de empleo en todo el país mediante la incorporación de mano de obra directa e indirecta.

Las metas del Pro.Cre.Ar fueron- entre otras- fomentar el empleo y la producción…
Según la información del ANSES (2012) junto a los objetivos, se plantearon metas que harían posible el acceso al PROCREAR como dar impulso al empleo y la producción, plazos de entre 20 y 30 años para la devolución en cuotas, otorgar montos de hasta $500.000, la relación cuota-ingreso que podía llegar hasta el 40%, las tasas del 2% al 14%- realmente muy bajas-, los solicitantes debían tener entre 18 y 65 años, la adjudicación de los créditos se realizaba mediante sorteos por lotería nacional como garantía de confiabilidad y transparencia, y cada línea de crédito fue diseñada para que sea accesible y pueda saldarse en su totalidad.

Otro de los aspectos, fue la habilitación de una línea destinada a aquellas familias que no contasen con terreno y que deseaban acceder a una de las viviendas de los desarrollos urbanísticos del plan PRO.CRE.AR, posibilitando que pudiesen inscribirse personas o familias que residan en las localidades o localidades próximas en donde se construían los desarrollos urbanísticos. Esto es importante destacar, en el sentido que tiene que ver con la creación de zonas urbanística en lugares o terrenos otorgado por el Gobierno, sea éste Nacional, Provincial o Municipal, según quien estuviere a cargo de las tierras fiscales.

El Pro.Cre.Ar en números
El programa, comenzó a funcionar a mediado del mes de Junio de 2012, desde su comienzo, hasta febrero del año 2015, se realizaron 11 sorteos con 7 repechajes (una última instancia para aquellos que no salieron sorteados). En un primer momento, año 2012, se inscribieron 21.863 familias, se otorgaron 11.604 créditos, dichas cifras no se detuvieron por el contrario fueron creciendo año a año. En total se otorgaron 400 mil créditos en 4 años, 200 mil para el período 2012-2014, para la construcción, ampliación, terminación y refacción de viviendas. Del total, casi el 85% pertenece a una de las líneas de créditos destinada a líneas individuales o viviendas únicas, con un total de 171.143 casas terminadas, refaccionadas o para ampliar. El 25% restante de los créditos otorgados se encontraron dentro de la otra línea del plan denominada “desarrollo urbanístico”, traducido en números, son 29.325 casas en los 79 desarrollos urbanísticos que se habilitaron en todo el país. El plan tuvo una vigencia de tres años, en la totalidad de los sorteos y repechaje, de acuerdo a la propia información de ANSES, se inscribieron 1.35 millones de familia. De los cuales fueron sorteadas 567.280.

-A nivel país, ¿cuáles fueron las regiones más favorecidas?
Una de las zonas más favorecida por dicha política en la adjudicación de créditos es la Zona Centro, conformada por Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, detrás de Provincia de Buenos Aires y Ciudad Autónoma. Del 100% de los créditos, la Zona Centro representa el 30,54%, con un agregado que en la capital de la provincia de Entre Ríos, se levanta uno de los 79 desarrollos urbanísticos, en los terrenos que pertenecían al Ejército Nacional Argentino y que hoy según datos de UOCRA Paraná, tiene trabajando a 600 obreros. Se reconoce lo sucedido en la Provincia de Entre Ríos, por ser en parte donde está anclada la investigación madre del cual surge este trabajo. Aquí se otorgaron más de 8.200 préstamos hipotecarios, en los 11 sorteos realizados, incluidos los repechajes.
De acuerdo a los datos oficiales que aporta la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), la inversión que se llevó a cabo contabilizada en función de la cantidad de créditos que se otorgaron por el plan fue de 87.225 millones de pesos, suma importante en el marco de la reactivación económica.

-Muchos son los Planes que instrumentó el Estado para reactivar la economía…
Ciertamente, este plan se vincula en algunas pautas con el PROCREAUTO que trató de evitar el derrumbe de la producción de la fabricación de autos, aunque su vigencia fue menor pues no logró retener, ni revertir la caída de patentamiento de vehículos de uso doméstico. Tanto en uno y otro programa, por el modo de adquisición y por la modalidad de financiamiento, hay una presencia del estado que evidencia la idea de promover políticas anti-cíclica, tratando de generar mecanismos que motoricen la economía y, de alguna manera, encontrar herramientas para frenar la caída el empleo y por ende del consumo de la población.

Específicamente este plan que se diseñó en cómo llegar a la vivienda propia, es un símbolo de necesidad para la población y un mandato necesario que interpela al Estado en la búsqueda de dar respuestas, en parte a la cuestión social junto a escudriñar las lógicas subyacentes en la política social planteada.

-Realizaron además entrevistas a algunos adjudicatarios de los créditos, ¿se encontraban conformes?
De acuerdo a las entrevistas realizadas a los adjudicatarios sorteados y que adquirieron el crédito, en término generales se pudo palpar una valoración muy positiva, fue como un empuje y quedó reflejado cuando expresaban que pasaron de ser meros inquilinos a ser propietarios de una casa. De acuerdo a las expresiones de los diferentes adjudicatarios entrevistados, el mayor problema atravesado fue la distancia de tiempo entre la presentación (carpeta con los planos y formularios,) y luego la aprobación del proyecto y la puesta en marcha concretamente de la obra. Esta ha sido -de las situaciones- una de las más problemáticas, pues la presentación del proyecto implicaba la elaboración de los planos de la casa en conjunto con el presupuesto, que es el detalle del crédito otorgado y, una vez aprobado, el monto fue inamovible y se transformaba en una barrera cuando la situación de la economía en nuestro país no es estable. Los aumentos de precios continuos de los productos, los traslados de los mismos, por mencionar algunos ejemplos.

En el plano específico de la construcción a la hora de comenzar la obra de la vivienda, los proyectos aprobados contaban con 20 % e incluso hasta un 30 % de desfases del presupuesto inicial, tanto por la actualización del valor salarial de la mano de obra y fundamentalmente de los materiales para la construcción.

Para destacar: aquellos que contaban con la línea del crédito “compra de terreno y construcción”, el crédito sólo financiaba 150.000 pesos para la compra del terreno, la especulación surgió con la venta de terrenos, un aumento sin precedente y especulativo. Los terrenos que antes del surgimiento de esta línea de crédito tenían un precio de $90.000 aproximadamente, en menos de un año pasaron a tener un valor de $200.000 dependiendo de la zona. Vale recordar que varias inmobiliarias directamente se negaron a vender para el PROCREAR, según ellos esto implicaba blanquear el dinero de la venta y dejaron de ofrecer los terrenos para el mismo.

-Finalmente, ¿qué observaron con respecto a la regulación del mercado de trabajo con el Plan Pro.Cre.Ar?
Todos los obreros entrevistados sostuvieron que la mano de obra se vio favorecida por el aumento de la construcción, sea tanto por el Pro.Cre.Ar, como por la construcción de edificios, rutas o reparación de instituciones públicas (hospitales, escuelas, por mencionar algunos) junto a la ejecución de caminos, alcantarillas. Lo que no se puede afirmar es que si el aumento de la mano de obra significa mejor empleo. En la ejecución de estas viviendas las condiciones de trabajo no son óptimas, la higiene y seguridad laborar no se respetan y se evidencia el aumento de la precariedad laboral, entre otras cosas, pero la demanda favoreció para que el trabajo de la construcción fuera de mejor calidad y permita el empoderamiento de estos trabajadores. Con respecto a los profesionales de la construcción, quienes participaron -en su mayoría-, han sido arquitectos, maestros mayores de obras, ingenieros civiles o en construcción.

Generalmente la primera relación contractual entre el adjudicatario y el profesional se dio por la realización del diseño de la casa. La demanda de los mismos aumentó considerablemente a partir de la puesta en marcha del plan. También pudimos observar, que el profesional cumple un papel fundamental a la hora de re-adaptar el presupuesto original con los precios actualizado, ellos son los que planifican la reducción del gasto, introduciendo modificaciones sin que esto repercuta en la calidad final.

Un dato interesante que salió de las entrevistas, fue que, si bien en su mayoría no ejecutan ni dirigen la obra, existe una relación con los obreros debido a que trabajan en el mismo sector, esta relación se ve claramente cuando son los mismos profesionales quienes recomiendan a los obreros para que se los contrate.

Contacto: Lic. Graciela Mingo de Bevilacqua gmbevilac@gmail.com
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